Tiburcio García Luna
Poza Rica, Veracruz. Con el fin de evaluar y desarrollar metodologías mejoradas para estimar la geometría de fracturas hidráulicas inducidas en pozos del tipo del Aceite Terciario del Golfo (ATG), que permitan mejorar el entendimiento y la optimización de los yacimientos en esta región del país, el pasado 26 de mayo se llevó a cabo la ceremonia de inicio de los trabajos del proyecto de investigación “Fracturamiento hidráulico de pozos usando materiales inteligentes”, que forma parte de los proyectos que serán financiados por el Fondo Sectorial Conacyt-Sener-Hidrocarburos.
Este primer proyecto conjunto —en el que participan el Instituto Mexicano del Petróleo (IMP), la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ) y la empresa Dowell Schlumberger de México, S.A. de C.V.— tendrá una vigencia de tres años, durante los cuales un destacado grupo de científicos y expertos de estas tres instituciones trabajarán en el desarrollo de materiales y sensores inteligentes que, incorporados a técnicas mejoradas de microsísmica y microsensado, permitan monitorear con menor incertidumbre la geometría, el estado de esfuerzos, las condiciones de operación y las propiedades de fluidos producidos en fracturas hidráulicas inducidas en pozos del ATG, entre otros aspectos.
El equipo de trabajo del proyecto está encabezado por el doctor Carlos Lira Galeana, especialista del IMP, entidad responsable ante el Fondo; así como por el doctor José Mireles García y el maestro Jorge López de Cárdenas Mier, especialistas de la UACJ y Schlumberger, respectiva- mente, quienes presentaron algunos detalles de este proyecto conjunto.
Comentaron que en el primer año se llevará a cabo el diseño de materiales y sensores, así como la realización de pruebas de laboratorio de la geografía y condiciones subterráneas de los pozos; en el segundo, se harán los primeros prototipos; y en el tercer año, se efectuarán pruebas de tecnologías especializadas, es decir, materiales inteligentes y sensores que permitan estimar la geometría de la fractura y medir las propiedades de los fluidos (densidad y viscosidad), así como la presión y temperatura tanto en el fondo del pozo como en una etapa posterior en el interior de la fractura inducida.
Asimismo, explicaron que la finalidad es inyectar el pozo petrolero de fluido y partículas sólidas esféricas a alta presión, desde la superficie hasta la zona productora de hidrocarburos, para abrir y apuntalar una fractura por la que el aceite y el gas fluirán de manera fácil y abundante, una vez concluido el proceso. Esto permitirá acceder a reservas de gas natural y petróleo que se encuentran a miles de metros de profundidad, incrementando la extracción.
“Con este proyecto de investigación se pretende mejorar la productividad de los pozos del proyecto del paleocanal de Chicontepec, a través de la implementación de mecanismos tecnológicos que faciliten los trabajos de perforación y extracción,” refirió el doctor José Enrique Villa Rivera, director general del IMP, institución que encabeza este proyecto que, consideró, “estará tocando uno de muchos de los retos que deberán ser abordados a través de la investigación y desarrollo tecnológico, con la participación de toda la capacidad científica de nuestro país”.
Luego de reconocer la calidad de los investigadores y expertos que participan en este proyecto, el Director General del IMP aseguró tener una gran responsabilidad, ya que, dijo, los recursos del Fondo son públicos, de la sociedad mexicana y generados por Pemex, por lo que deben utilizarse de manera muy responsable y se deben entregar resultados que le sirvan a la institución que dirige y fundamentalmente a Petróleos Mexicanos.
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