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Beatriz González Bárcenas
El Instituto Mexicano del Petróleo (IMP) no podrá llegar muy lejos si prescinde de alguna de sus dos actividades sustantivas: la investigación
y la prestación de servicios, aseguró el doctor José Enrique Villa Rivera, quien refirió que parte de su estrategia para recuperar el liderazgo
tecnológico y científico del IMP será la identificación de los puntos de confluencia entre ambas esferas de la vida institucional.
Ante la comunidad del IMP, integrada por trabajadores, estudiantes, jefes de proyecto, investigadores, especialistas y coordinadores, entre otros,
que se dio cita para escuchar el mensaje que pronunció a dos meses y 10 días de asumir el cargo de Director General de esta institución—, el
doctor Villa Rivera aseguró que mediante una adecuada planeación y claridad en las reglas e integración de los grupos, el Instituto deberá superar
la aparente contradicción que hay entre la investigación y los servicios, los cuales, afirmó, son más bien complementarios.
Luego de señalar que su gestión al frente del IMP se regirá por los principios de transparencia, rendición pública de los resultados del quehacer
institucional y un ejercicio austero de los recursos institucionales, aprovechándolos para fortalecer el quehacer sustantivo y en estricto apego al
marco normativo, el Director General se refirió a las fortalezas sobre las que habrá de construirse un nuevo andamiaje para la institución, así
como algunas de las estrategias y acciones que impulsará.
En primer lugar mencionó que, aunque muchas, las fortalezas del Instituto nunca serán suficientes, por lo que será necesario intensificar la
cooperación nacional e internacional con las mejores instituciones educativas y científicas y con los grupos de investigación más consolidados,
con el fin de complementar y ampliar las capacidades institucionales, tal y como se está haciendo actualmente con las universidades de Cambridge
y Manchester, Universia Internacional, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología y con las instituciones y empresas que participan en diversos
proyectos.
El Director General del IMP, quien estuvo acompañado en el presídium por algunos directores de especialidad, regionales y corporativos,
así como por los titulares de la Unidad de Asuntos Jurídicos y del órgano Interno de Control, y el Secretario General del Sindicato Nacional de
Trabajadores del IMP, aseguró que la formación del personal es un factor clave para que las tareas institucionales se cumplan con el talento y
capacidad de servicio que se requiere, por lo que se formulará y pondrá en marcha un programa estratégico de desarrollo del capital humano,
que incluirá como un aspecto relevante lo relativo a la seguridad, la salud y la protección en el IMP y en las instalaciones petroleras.
Tareas por realizar
Asimismo, expuso que con el fin de contar con reglas claras y mecanismos ágiles de operación que fortalezcan la competitividad del Instituto,
algunas de las tareas que emprenderá serán la revisión, actualización y modernización del marco normativo institucional. Refirió que “habremos
de avanzar en los lineamientos de vinculación que sentarán las bases para la participación del IMP en asociaciones estratégicas, consorcios,
unidades de vinculación y transferencia de conocimientos, empresas de base tecnológica y redes de innovación, en las que podrá participar
activamente nuestro personal”.
Un aspecto al que el doctor Villa Rivera también pondrá atención será a promover “por todos los medios a mi alcance, la comunicación interna
y el trabajo en equipo, al mismo tiempo estableceremos nuevos programas de comunicación para que la sociedad conozca y valore el trabajo,
desempeño y éxitos del Instituto y de su personal”.
En cuanto a las tareas que habrá de emprender la actual Dirección General, destaca la integración de los grupos de trabajo, ya que “la dispersión
no favorece el trabajo en equipo”. Por ello, agregó el Director General, “buscaremos concentrar, paulatinamente y en la medida de las posibilidades
financieras, al personal de las direcciones, tal como y se está haciendo actualmente con los espacios que liberó la Dirección de Ingeniería de Proyecto”.
Mención aparte mereció lo relacionado con el Reglamento de Becas, sobre el cual, dijo, habrá de someterse a la consideración del Consejo
Directivo una nueva propuesta que tome en cuenta, tanto la necesidad de incentivar la formación del personal a nivel de posgrado, como la
recepción de expertos, científicos, prestadores de servicio social y estudiantes en prácticas profesionales y estancias.
“Nuestra misión formativa —refirió el doctor Villa Rivera— debe adquirir una nueva dinámica que esté orientada a ampliar la cooperación con
el Sistema de Educación, Ciencia y Tecnología del país, y a fortalecer las actividades que realizamos en las especialidades y en la investigación.
Nuevos espacios de colaboración contribuirán a que México remonte la disminución en el número de ingenieros y posgraduados en las formaciones
que alimentan a la industria petrolera”.
Comentó que aunque en algún momento la inversión en infraestructura fue superada por los requerimientos institucionales, limitando el margen
de acción de las direcciones de especialidad y sus proyectos, ahora “los espacios de trabajo y los laboratorios de servicios y de investigación del
IMP son un mosaico de luces y sombras”. Si queremos desempeñar nuestras labores de manera más eficiente y eficaz, agregó, será indispensable
contar con la infraestructura y equipamiento necesarios, por lo que se establecerá “un programa estratégico para este propósito específico, iniciando
con las áreas y equipos de uso intensivo, sin descuidar las perspectivas de futuro”.
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